¿Cómo ayudar a nuestros fieles y veteranos compañeros?

Este artículo está dedicado a tres pacientes mayores que estoy atendiendo, y de los cuales me he encariñado mucho: Quiver, Yanko y Arus.

El común denominador de éstos pacientes, no es la edad, sino el amor y la dedicación que tienen sus propietarios, y su interés en brindarles la mejor calidad de vida, evitando el sufrimiento y los achaques propios del paso del tiempo.

Ellos han compartido una parte importante de sus vidas, ya que gracias a sus cuidados han llegado a la tercera edad con dignidad, como quisiéramos que nos ocurriese a nosotros mismos.

Todos sabemos por experiencia personal, que a medida que transcurren los años, comienzan las dolencias y limitaciones propias de la edad, y queremos contrarrestarlas con buenos cuidados y hábitos.

Lo mismo les ocurre a  nuestros compañeros felinos y caninos, enfermedades degenerativas de las articulaciones como las artrosis o enfermedades degenerativas discales de la columna, dificultan su bienestar diario.

Nosotros tememos envejecer porque no queremos depender de otros y ellos sí o sí dependen de nosotros a lo largo de toda su vida

Es que han sido muchos años compartidos, con muchos cambios, idas y vueltas de compañías humanas, han hecho que jamás nos sintiéramos solos, son los únicos que nos conocen realmente, sin maquillaje ni cortesías. Han estado ahí siempre, esperando una mirada, una sonrisa, una caricia, un juego, un premio…

Cuando envejecen lo hacen con y junto a nosotros, y ésa relación se fortalece e intensifica

QUIVER: éste increíble Golden Retriever de casi 15 años hace honor a la estirpe de su raza con su belleza y fortaleza, sigue luchando junto a su familia por mantener su calidad de vida, al punto de anexar en su tratamiento de artrosis generalizada, la acupuntura por parte de su veterinario y la fisioterapia como terapias analgésicas y antiinflamatorias

 

 

 

YANKO: éste dulcísimo Bulldog Francés de 11 años, también tiene una familia que lo acompaña en su enfermedad discal degenerativa, y que lo atiende con mucho amor y paciencia, también se lo ayuda con fisioterapia.

 

ARUS: éste magnífico Boxer de casi 11 años, con su carácter jovial y alegre, es el fiel compañero de un ser humano con iguales dones, y ambos han decidido recurrir a la fisioterapia como una herramienta más para paliar la limitación funcional de su cadera izquierda.

 

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